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Black Rebel Motorcycle Club
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Baby 81 es un disco ambicioso, potente y guitarrero de rock'n'roll que garantiza que hará a la gente saltar y pensar. En cuanto al sonido, tiene muy poco que ver con el acústico y rootsy Howl de 2005; Baby 81 nació minutos después de completar el último tema de Howl, cuando Peter Hayes (guitarra y voz) y Robert Levon Been (bajo, voz y teclados) se volvieron a unir en el estudio con el percusionista Nick Jago después de una breve ruptura ese mismo año.

"Siempre estaba a punto de echarme a llorar, fue muy emotivo", recuerda Jago. "Fue la grabación más memorable que he hecho". Been se sintió igual: Después de dejar aparte las inspiradas y duras "Took Out a Loan" y "666 Conducer", "guardé esas dos canciones para el año siguiente, soñando despierto en lo que pasaría si lo terminábamos", dice Been.

El recorrido del grupo hasta Baby 81 empezó a mediados de los noventa, cuando Hayes conoció a Been en un instituto de las afueras de San Francisco. Después de unírseles el británico Jago, el grupo se dio el nombre de la banda de la película de culto "Salvaje" y empezó a dar conciertos. Con dos álbumes (su debut de 2001 con su mismo nombre y Take Them On, On Your Own, de 2003) BRMC se han dado a conocer con su fuzz-rock psicodélico, una mezcla de voces lánguidas, bajo atlético y guitarras de blues. En una gira por festivales europeos en agosto de 2004, la tensión y los excesos los separaron y Jago se marchó. Cuando volvieron a Estados Unidos, Been y Hayes sacaron Howl, una colección más tranquila, cruda y conmovedora que redujo las estridentes ondas de la banda a sus elementos esenciales, y, después de volver a reunirse, tocaron en Reading y Leeds en 2005.

Cuando acabó la gira de Howl, BRMC viajaron a estudios de ensayo cargados con cintas de improvisaciones provisionalmente tituladas con el nombre de las ciudades donde se crearon (aunque la hipnótica y bluesera "Berlin" mantuvo su título original). Las modificaron, escribieron, descartaron trabajo y volvieron a grabar. Juntos, los trece temas son Baby 81, canciones nacidas en el conflicto que representan esperanza en el futuro, como el niño del que toma el nombre, ingresado en el hospital tras el tsunami de 2004 y reclamado por nueve madres distintas hasta que volvió a su verdadera familia.

Baby 81 es un potente disco de rock'n'roll que aún conserva el corazón folk de Howl. "Yo lo veo como un hermano de Howl", dice Hayes. Con las letras, el grupo toca un tema que han explorado antes: "La rebeldía personal. Tiene que empezar en alguna parte, y si no es a nivel personal, es muy fácil darle una paliza a los gobiernos con palabras", explica Hayes. "Empieza por ti mismo y, con suerte, conseguirás que mucha gente lo haga por sí misma y podemos unirnos".

Hay mucho con lo que inspirarse en Baby 81: el compacto riff que abre el primer tema "Took Out a Loan"; el ritmo masivo al estilo Led Zeppelin que impulsa "666 Conducer"; el delicado y pianístico "Window", y la preciosa languidez sinfónica de "All You Do Is Talk". Pero lo más sorprendente es cómo el álbum, de alguna forma, relaciona sus tres intentos anteriores, a la vez que consigue dar un paso adelante.

Hayes compara el sonido del primer sencillo, el himno "Weapon of Choice", una potente colaboración entre los dos escritores, con "Love Burns", de ese álbum. "Me gusta la idea de esconder muchas guitarras acústicas detrás de las eléctricas", dice Hayes. "Tengo una guitarra que me regaló mi padre y siempre intento ponerla en las canciones, detrás de las eléctricas, para que su espíritu quede ahí". La familia es bastante importante para la banda; el padre de Been trabajó como ingeniero de sonido en Baby 81 y hasta ha llevado el sonido directo del grupo.

El tema más optimista del álbum, el melódico "Not What You Wanted", es una "de las dos canciones que tenemos en tono mayor", dice riéndose Hayes. Tras fallar la grabación original de la canción para que resonara con la banda, "fui y pasé dos semanas metiendo cientos de partes de guitarra y armónica, guitarras invertidas, voces y esa mierda", añade Hayes. "Pasé toda la noche durante tres días seguidos. Me encanta. Sin necesidad de drogas".

El grupo también se desvivió en "American X", una irregular canción rock que dura exactamente nueve minutos y once segundos, por casualidad ("Da miedo", dice Been, y añade que la banda no pretendía que el disco tuviera ningún trasfondo político evidente): "creo que es la canción más larga que hemos hecho y también la primera vez que hacemos un solo de guitarra de verdad", añade Been, que toca la guitarra del tema. "Nos sentimos como si nos metiéramos en la piel de otro un momento y sencillamente nos sentamos y dejamos que nos llevara tan lejos o más allá de lo que habíamos previsto. Es como un mantra sinuoso y arremolinado de manifestaciones psicogénicas con tropezones por encima".

El LP se cierra con "Am I Only", una de las canciones más antiguas de Hayes "que he intentado que grabara desde hace muchísimo tiempo, desde el primer disco", dice Been de la preciosa canción en mid tempo que se enorgullece de incluir una de sus frases preferidas de Peter: "Te transformas en una canción y todo te parece mal, hay mucho que ver, pero la pérdida está predestinada, soy sólo, sólo uno de vosotros".

Cuando BRMC habla de Baby 81, dicen mucho de ser oportunos: saber cuándo dejar de trabajar en las canciones, descubrir los trocitos de tiempo capturados en pruebas de sonido para esculpirlos en el siguiente álbum. Y aunque termina con un tema que Hayes escribió de adolescente, "la secuencia de este disco es casi perfectamente cronológica desde la primera canción que grabamos para él hasta la última", señala Been. "Sé que muchas bandas no hacen eso, pero me parece que así el álbum es más vivo, como un organismo vivo y que respira".

Fundamentalmente, Baby 81 atrapa a Black Rebel Motorcycle Club en el momento más crucial de su carrera. "Creo que todos nos echamos más a la esperanza con este álbum, escribiendo más canciones actuales", revela Been. "Nos agarramos con fuerza a canciones nuevas, pero al final parece que la gente escucha dónde estamos ahora mismo, nosotros vivimos mucho más el momento".

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