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Fall Out Boy
Fall Out Boy

Mientras cruzaba el escenario para recibir el premio MTV2 por "Sugar, We're Going Down", lo único en lo que pensaba Pete Wentz, bajista y letrista de Fall Out Boy, era: "por favor, que no suelten la palabra j…". Poco después, esta banda originaria de las afueras de Chicago, fue nominada a un premio Grammy al Mejor Artista Novel. Pero los elogios no pararon aquí. Fall Out Boy consiguió 3 premios Teen Choice, y el vídeo "Dance, Dance" ganó el premio MTV Music Award por votación de los telespectadores y fue nominado al mejor vídeo de un grupo.

A pesar del éxito, los miembros de la banda se han mantenido fieles a sus raíces, no porque no hayan cambiado, sino porque hacen la música que a ellos les gustaría escuchar y no cambian para aplacar el ímpetu de las modas. La fama no ha sido nunca el motor que ha impulsado la música de esta banda, y el éxito reciente aún no se ha desvanecido.

Se describen a sí mismos como unos "memos". Seguirán trabajando tan duro como siempre en su música sin tener en cuenta si tocan ante cinco mil personas o solo cinco. "Cuanto más te esfuerzas en complacer a todo el mundo, terminas no complaciendo a nadie", comenta Patrick Vaughn Stump, principal vocalista y guitarrista de Fall Out Boy.

No se daba por hecho que su álbum "From Under the Cork Tree" fuera a ser un bombazo. En lugar de dormirse en los laureles, los Fall Out Boy decidieron volver inmediatamente al trabajo a pesar de una gira de lo más apretada, y han sacado su siguiente álbum: "Infinity on High".

El origen del título "Infinity on High" hay que buscarlo en una carta de Vincent van Gogh de 1888, en la que describe la energía que infunde a su obra gracias a la salud recuperada. "Fíjate en las estrellas y en la infinidad en lo alto. Es entonces cuando la vida parece casi como obra de encantamiento".

El primer sencillo, "This Ain't a Scene, It's an Arms Race", es una mirada burlona a "la forma en la que nos obsesionamos, la forma en la que nos volvemos adictos a las nuevas formas de arte, las nuevas culturas y los nuevos amores", comenta Wentz. El estribillo es un frenético punk-rock a paso ligero con estrofas pegadizas. Poco después de presentarse de manera oficial en los American Music Awards, la canción ascendió en la lista Billboard Pop 100 de emisoras de radio.

Este álbum sirve de línea divisoria con los trabajos previos del grupo y significa el regreso de Neal Avron, productor de "Cork Tree", junto a Babyface, productor de R&B. "Nos encanta cómo trata la melodía", apunta Wentz sobre el trabajo con Babyface. "Patrick cantará con unos registros más amplios y con más soul, y queríamos a alguien que lo dirigiera".

En "Hum Hallelujah", la tercera estrofa se presenta con un ritmo muy cortante de batería parecido a una danza sin pandereta de alguna tribu india americana, y está acompañada por un coro que recuerda al "Hallelujah" de Leonard Cohen. Es una referencia a un momento muy delicado en la vida privada de Wentz mientras luchó y terminó superando el aislamiento que sintió mientras grababa "Cork Tree".

El álbum tiene algo de ritmo nocturno y a veces recurre a tonalidades clásicas. "Golden" comienza con un acorde de piano suave y minimalista que va surcando la primera estrofa conmovedora, con la voz de Stump sonando muy triste, mientras que el piano de fondo suena optimista. "Thriller" es al mismo tiempo una muestra de agradecimiento a los fans que han estado con Fall Out Boy desde los comienzos, y una contestación a toda la crítica que dijo que nunca lo conseguiríamos.

"La mejor forma de presentar este disco es que lo compren, se lo lleven a casa y lo escuchen en la oscuridad", comenta Wentz. "Nos encantan las canciones que tocamos y a veces parece como si de verdad eso se transmitiera al público".

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