
"Existe una parte de mí que prefiero dejar libre. Si mi corazón pudiera alcanzar todo su potencial en esta vida que tengo, mi mente se sentiría en paz. Pero mi corazón no puede recordar qué va antes y qué va después". Confiesa Gnarls Barkley en una carta a Gordon Gano
¿Es "real" alguna vez el amor? Cuando algo se acaba, uno se plantea si ocurrió realmente. Si nos cerramos en nosotros mismos para siempre, ¿podemos conectar con los demás o estamos predestinados a afrontar nuestras luchas solos? ¿Cómo saber cuándo es el momento de huir? ¿Son estas las preguntas que los temas pop de ritmo rápido y pegadizo deberían abordar?
Gnarls Barkley, una presencia enigmática en el mundo del entretenimiento se dio a conocer formalmente en 2006, con la famosa canción "Crazy". Sacó el aclamado LP St. Elsewhere, fue condecorado con dos premios Grammy (y seis nominaciones) y se convirtió en un fenómeno global, sin ni siquiera aparecer en público una vez. La palabra "debería" no figura en su diccionario.
Junto con la fama, llegó el estar en el punto de mira, y a Gnarls le importa un bledo. Por lo tanto, para protegerse del ojo público, se dividió en dos: el yin y el yang. Esto le abrió un túnel por el subterfugio prohibido de la música popular y de la psicología humana, un mundo explorado en el segundo LP de Gnarls Barkley, The Odd Couple.
Para representar una de sus caras, Gnarls se encomendó a Danger Mouse, uno de los artistas y productores más creativos y atrevidos del panorama actual. Danger Mouse es un erudito musical: su amplio bagaje de modelos y patrones de la música pop sólo puede estar eclipsado por sus incontenibles ganas de sortearlos. A Danger Mouse le gusta su privacidad y sigue su propio consejo. Ha mantenido las confidencias de Barkley a través de una larga asociación, que incluye una satisfactoria colaboración en St. Elsewhere y muchas empanadas ingeridas a horas intempestivas en las múltiples franquicias de Waffle House. Tras hacerle una visita Gnarls y regalarle un philodendron en un tiesto y una extensa colección de bandas sonoras suizas a la puerta de su casa, Danger Mouse accedió a componer The Odd Couple.
Para representar su otra cara, Gnarls reclutó a Cee-Lo Green, la máquina de hacer soul. Cantante versátil, fiel testigo de la dureza de la vida callejera de Atlanta, Cee-Lo aprendió por sí mismo a dominar el góspel, el R&B y el hip-hop, desarrolló un carisma fulminador y se sensibilizó sobre los trazos menos perceptibles de la condición humana. Tras haber resuelto varios desacuerdos financieros a favor de Barkley, Cee-Lo se ha convertido en un aliado de total confianza. Cee-Lo captó la atención mundial con su interpretación en St Elsewhere y puso su inconfundible voz al servicio del proyecto The Odd Couple después de que Barkley le reembolsara la cena que él había pagado en Atlanta Cheesecake Factory. ("A veces dudo de que el caradura del tío tenga siquiera una cartera", confesó Cee-Lo en una entrevista.) En el laberinto de The Odd Couple, Cee-Lo es tanto diplomático, como redentor. También aparece como el apasionado escapista, la portera reacia y el adolescente confuso.
Gnarls Barkley es The Odd Couple, una fabulosa y compleja mezcla profundamente inquieta de sonidos y enigmas. Se reconforta en lo extraño y en los misterios que esconde lo familiar. Despierta almas, expresa las emociones más complejas y desafía las expectativas más imaginativas.

