
"Creo que la gente tiende a esperar cierto sonido de nosotros", dice el batería de Kings of Leon, Nathan Followill, "pero en este disco hemos intentado dejarles de piedra".
Ciertamente, el cuarteto de Nashville ha cambiado para el nuevo álbum ambicioso y ecléctico Because Of The Times. Mientras que la última entrega de Kings of Leon, Aha Shake Heartbreak de 2005, fue "un cohete recubierto de pelusa de violencia controlada", como lo definió Rolling Stone, repleto de enfáticas explosiones de dos minutos de guitarras atrevidas, percusión musculosa y voces gruñidoras, Because Of The Times muestra a los Followill (los hermanos Nathan, Caleb y Jared y su primo hermano Matthew) abriéndose, relajando las normas y deleitándose con los gozos de su recién encontrada libertad musical.
"Hemos escapado de nuestras limitaciones", dice el líder y guitarra rítmica Caleb. "Entramos en el estudio con una mente abierta, pensando en hacer lo que fuera para hacer llegar estas canciones al siguiente nivel. Porque llevamos mucha música dentro y muchos sitios distintos a los que podemos ir".
A Kings of Leon les hubiera resultado sencillo hacer Aha Shake Segunda Parte e irse para casa. Ese álbum (con su predecesor de 2003 Youth and Young Manhood) ha transformado a estos hijos de un ministro pentecostal que crecieron viajando con el predicador por el sur profundo hasta llegar a ser estrellas del indie en EE.UU. e importantes estrellas del rock en el Reino Unido. En 2005, la revista Harp llamó a Kings of Leon "la brisa más fresca que ha soplado en la escena de la música moderna desde que el punk lo puso todo patas arriba a finales de los setenta".
Pero en vez de dormirse en los laureles, los chicos decidieron desafiarse a sí mismos. "No nos asustaba probar nada", dice Nathan. "Creo que esa es la diferencia entre este disco y el anterior. No hemos sido tímidos en absoluto. Cada canción nos ha enseñado algo que teníamos dentro de nosotros y no sabíamos que existía, lo que nos permitía ser más audaces en la siguiente".
Para ello, Because Of The Times (el título hace referencia a una conferencia anual de predicadores a la que los chicos iban cuando crecían) contiene el primer tema de Kings of Leon que dura más de cinco minutos ("Knocked Up"), el primero con efectos de voces ("On Call") y el primero que podría llamarse (y con pruebas) un himno rock de estadio ("Black Thumbnail"). Además está el vertiginoso "McFearless", el resonante "Ragoo", el bravucón "Charmer" y el de ritmo vals "The Runner", una canción tan bonita, tan malditamente cercana a una nana. "Puedo cantar bonito si quiero cantar bonito", dice Caleb, cuyas arrastradas cadencias sureñas fueron la impronta del sonido del grupo.
Quizás porque ha sido el primer disco que el grupo ha realizado entrando en el estudio sabiendo exactamente cómo querían que sonara, Because Of The Times es la colección más heterógenea de Kings of Leon hasta el momento. Rebosante de ideas, representa un enorme salto adelante tanto al escribir las canciones como en la destreza musical. Aunque Caleb escribe la mayoría de las letras, "este ha sido el primer disco en el que los cuatro miembros del grupo han contribuido igualmente y han tenido algo que decir en cada canción", dice Nathan. Y añade Caleb: "Como intentábamos hacer un disco que sonara diferente, tuvimos que sentarnos a escucharnos unos a otros un poco más".
Para guiarlos a través del proceso, los Followill recurrieron a sus productores habituales Ethan Johns (Ryan Adams, Ben Kweller) y Angelo Patraglia. "Ethan, tío, sabe cómo sacártelo, cómo hacer que toques a tu nivel máximo, pero quiere que te lo pases bien mientras lo haces porque eso se refleja en la grabación. Él nos hace ponernos al borde del precipicio e intentar algo que no se nos ocurriría en un millón de años. Es un equilibrio genial".
Esta vez el grupo le dijo a John y Petraglia que querían tener un papel con más iniciativa en el proceso de grabación. "Queríamos conseguir los sonidos que escuchábamos en nuestras cabezas", explica Nathan, "porque tu disco te representa como grupo. Pero cuando eres joven, como nosotros cuando hicimos los dos primeros discos, no lo sabíamos". De todas formas, no hay nada como hacer giras con consumados profesionales como U2 (en 2005) y Bob Dylan y Pearl Jam (en 2006) para hacer que un grupo joven crezca deprisa.
"La última noche de la gira de Dylan", dice Caleb, "Dylan entró en nuestro camerino y nos dijo (aquí Caleb imposta el chirrido ronco de Dylan): '¿Cuál es esa canción que habéis tocado al final?' Y dije yo: 'Eh, se llama 'Trani' (una cancioncilla sobre prostitutas travestidas del primer disco). Y dice Dylan: 'Qué pedazo de canción'. Creo que me estremecí como nunca en toda la vida".
¿Y a dónde va uno desde ahí? De gira, por supuesto. "Eso es lo nuestro", dice Nathan. "Somos un grupo de directo, es nuestro sustento. Nos gusta llegar a un sitio y organizar un buen espectáculo. Mañana empezamos a ensayar y estoy seguro de que nos partiremos la cara por haber grabado temas tan duros en el disco que tendremos que tocar en directo cada noche". Hace una pausa y dice con energía: "¡Pero me van a salir unos músculos enormes en los brazos y las piernas y a pecho descubierto!"



