Lenny Kravitz
Lenny Kravitz

ES TIEMPO PARA UNA REVOLUCIÓN AMOROSA

A los 18 años, cuando Lenny Kravitz por primera vez fue del conocimiento público, mucho había sucedido en el mundo de la música. Todavía ahora, después de todo este tiempo, Lenny Kravitz ha crecido y permanece como uno de los más grandes músicos del rock de nuestro tiempo. El por qué, está demostrado en su octavo álbum: It Is Time For A Love Revolution, un atronador y elegante rock 'n roll llamado a resurgir.

Estos homenajes no son una hipérbole. Todos los álbumes de Kravitz han sido certificados como álbumes de oro o más, tres de ellos de multiplatino. Él ha alcanzado el número 1 en la tabla de los mejores sencillos del Billboard con muchas de sus canciones y ha ganado cuatro premios GRAMMY (tiene el récord de quien más veces ha ganado en la categoría de "Mejor desempeño vocal masculino de rock", entre 1999 y el 2002) y también fue nominado para otras categorías. De hecho, cuando se habla de reconocimientos, a lo largo de su carrera Kravitz ha ganado una colección sin paralelo de una variedad de instituciones artísticas, incluyendo el American Music Awards (en 2002, como el Artista masculino favorito de Pop/Rock), el MTV Video Music Awards (en 1993, como el Mejor video masculino), Radio Music Awards(en 2001, como el Artista del año), VH1/Vogue Fashion Awards (en 1998, como el Hombre más Elegante) y los premios Billboard. Kravitz también es ampliamente conocido como un creativo de vanguardia, tanto por sus innovadores videos musicales que han abarcado su carrera, como por sus recientes reconocimientos de la música de sus álbumes que a diario se escucha en la radio.

Sin embargo, el origen de todo su éxito, está en que el sonido de la música de Kravitz siempre está cargada del eco de tiempos pasados, como el rock clásico, el soul de la vieja escuela, el pegajoso funk y el elaborado pop de los años 60, cuya importancia y destreza todavía se reflejan en los tiempos modernos. It Is Time For A Love Revolution, es un atrevido álbum de rock contemporáneo que ampliamente resalta el hecho de que a lo largo de sus casi dos décadas de larga carrera, quizá el más destacado de los méritos de Kravitz, sea cómo ha conseguido mantener esa inmensurable consistencia para ser un cantante de calidad, compositor y artista.

"Soy una persona que siempre trata de experimentar con cosas nuevas y constantemente cambio mi perspectiva", dice. "Realmente trato de mantener las cosas vivas, estar al lado de personas diferentes y múltiples influencias. Yo me iré a vivir a algún lugar donde nunca haya estado, donde no conozca a nadie y donde pueda ganar de esta experiencia".

It Is Time For A Love Revolution es, en muchos sentidos, un Nuevo comienzo para Kravitz. Con su último álbum Baptism, (el cual contiene los sencillos "Where Are We Runnin' " y "Lady"), Kravitz completó un ciclo de 15 años de carrera en los que se vio envuelto en humildes comienzos, batallando con los músicos. "He visto y hecho, casi todo lo que he podido hacer", explica. Especialmente después (de Baptism) musicalmente me siento como que si soy capaz de hacer más de lo que siempre he soñado, y después de este disco y esta gira, realmente se siente como si es el final de algo".

Y entonces sucedió una cosa graciosa cuando él empezó a escribir canciones para el nuevo álbum. "Simplemente me sentía libre. No puedo explicarlo, me sentía como si estuviera comenzando desde las primeras rayas y la energía y excitación venían desde el fondo".

Esta libertad, es el fuego que por dentro tiene It Is Time For A Love Revolution, que es, en el sentido musical y más importante aún, espiritualmente, tan vibrante como el primer álbum de Kravitz, Let Love Rule. "Es verdad, no había sentido esa libertad desde que estoy en este negocio", dice. Para Let Love Rule no teníamos agenda, no había gente involucrada en el negocio, ni presión para dejar ver cierta imagen de mi persona. Y así es como me siento grabando este álbum. Siento como si fuera el comienzo de un nuevo capítulo".

It Is Time For A Love Revolution fue escrito y grabado en Nueva York, Miami, Paris, las Bahamas y Brasil, durante el año pasado. En él, una vez más Kravitz interpreta la mayoría de los instrumentos. Y lo que más gusta a las personas que lo escuchan, es la fiereza del sonido. Tambores pesados, ceñidos, un ritmo agradable, guitarras frenéticas y la siempre presente mezcla de tarareos de Kravitz lo que conforma un deleite de estridente rock 'n roll.

En cuanto al tema, tal como el título del álbum indica, las canciones de Kravitz son de amor y de revolución emocional y espiritual. Él canta canciones sobre optimismo que invitan a las personas a abrirse y dejar que el amor entre en sus corazones. Como él mismo explica: "Conozco personas que son increíblemente ricas y que lo tienen todo, pero son las personas más miserables de este mundo. Y tú puedes tener solo dos dólares en el banco pero ser la persona más feliz del planeta. No hay nada que yo pueda comprar y hacerme feliz, más que tener amor y a Dios en mi corazón.

Lo que él más aspira, es inspirar con su música lo que él aprendió al crecer, dice. "Puede parecer ingenuo, pero es como siempre he sido. Yo no crecí en un ambiente de cinismo, sino en uno que siempre fue productivo y positivo. En las noticias ves que las cosas en el mundo no mejoran", dice. "Para mí, es tiempo de que las personas realmente se pregunten esto. Ya es hora de ser radicales y combatir al demonio en este mundo con amor".

La convicción personal de Kravitz en el amor y la paz, se encuentran presentes en este álbum de diferentes maneras. Incluye canciones que dibujan paralelismos entre la actual guerra de Estados Unidos con Irak y la época de Vietnam. "Yo nunca he sido de esos temerosos que no dicen lo que sienten", explica. De hecho, Kravitz ha hecho canciones de protesta. Su primera canción, lanzada oficialmente en 1989, fue Spirit of the Forest, una recopilación que apoyaba la lucha de los brasileros por la selva. Antes, ese mismo año, él contribuyó con el montaje de John Lennon, "Cold Turkey", en beneficio del álbum Instant Karma, una campaña de Amnistía Internacional para salvar a Darfur. En el 2003, como una forma de protestar por la guerra y como una solución para Irak, Lenny lanzó la canción de descarga única "We Want Peace". La cual causó controversia porque la atracción principal fue Kazem Al Sahir, una estrella líder del pop en ese momento, pero que aún trata de alcanzar el número 1 en las descargas de carteleras. En julio del 2007, Kravitz encabezaba el Live Earth Brazil, reuniendo a 750.000 personas, como parte de un concierto por la lucha contra el calentamiento global, organizado por el antiguo vicepresidente, Al Gore.

Pero la antífona de las canciones de rock clásico de It Is Time For A Love Revolution, hacer coincidir desde lo más intenso, hasta las más suaves e íntimas canciones. Con este álbum, Kravitz hace honor a la memoria de su padre, quien murió en el 2005, Sy Kravitz, dejando así al descubierto los altibajos de su relación. "Nunca nos vimos frente a frente y yo me fui cuando tenía 15 años", comenta. "Tenía mis diferencias con él como figura paterna. Yo era el hijo de mamá y sus infidelidades me tocaban personalmente. Cuando nos pusimos viejos, hicimos el esfuerzo de entendernos y entonces fue como una larga y triste despedida para esta relación entre padre e hijo que ya existía. Hicimos las paces y por eso, en este sentido, ya no es tan triste para mí". Considerando que It Is Time For A Love Revolution, fue una forma muy particular de catarsis para Kravitz y que esto justamente añade al álbum profundidad y amplitud, y que esto mismo marcó su incursión en la música con Let Love Rule, esto se ha hecho vital para este músico por 18 años. "Me encanta este disco y su sentimiento", dice. "Me siento como un niño jugando en mi cuarto con mis juguetes y esto es lo más importante que uno debe buscar, la sensación de ser libre".

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