
"Es algo extraño para mí preocuparme tanto por una grabación", dice Mandy Moore. "En realidad no me he involucrado personalmente en ninguna en el pasado, no como lo he hecho en ésta". Moore se refiere, con mucho orgullo, a su Nuevo álbum, Wild Hope, del cual es la coautora junto con Lori McKenna, de los Weepies, Rachael Yamagata y muchos otros aclamados cantautores. Grabado en Allaire Studios y producido por John Alagia, el hombre tras las carteleras del debut "Room for Squares" del 2001 de John Mayer, Wild Hope está programado para salir al mercado en la primavera del 2007 vía The Firm Music.
De una forma, el álbum de Moore es una colección de canciones, completadas y recopiladas en un largo período. Un proyecto en el cual la artista pop no escatima verter todas sus energías, convicción, atención y corazón, como suele suceder en el progresivo mercado de la música pop.
Pero para la nativa de New Hampshire, criada en Orlando y de 22 años de edad, este particular lanzamiento, al igual que la forma en cómo se llevó a cabo, representa sin duda algo nuevo. Cuando habla de él, orgullo, alivio y asombro se reflejan en su voz. "Creo que hay un tiempo y un lugar para mis esfuerzos anteriores", dice Moore, refiriéndose a sus álbumes lanzados entre 1999 y 2002, durante los últimos años del pop de los 90s para adolescentes. Sin embargo, en la actualidad, la preocupación de Moore es alinearse solo con aquella música que ama y en la cual cree.
Continúa diciendo: "El pop de adolescentes fue una plataforma de lanzamiento. No soy de las personas que se lamentan de las cosas. Pero en ese tiempo, solo se me daban las canciones y se me decía que las grabara en el estudio. Sin embargo, creo que uno cambia a medida que va creciendo, y al igual cambian los gustos musicales. Y el no poder reflejar esos cambios en la música con la que estaba involucrada fue muy desalentador para mí".
Una sensación de incomprensión se refleja en la característica voz optimista de Moore. "Simplemente no parecía la situación adecuada".
En los últimos dos años al hacer su nuevo álbum, Mandy Moore se empeñó en la situación adecuada. Esto se le ha facilitado gracias a su asociación actual con The Firm y como resultado del innovador sello discográfico de la empresa de L.A., creado en conjunto con EMI Music y designado a reestructurar disposiciones actuales de regalías para beneficiar a los artistas de manera más cercana.
A su manera, Moore comenzó a insistir en esto en 2003, cuando lanzó 'Coverage', una colección singular en la cual abordó canciones de algunos de los más grandes cantautores en la historia del pop rock anglo-americano. Artistas como Joni Mitchell y Joan Armatrading, desde su joven y halagador punto de vista.
"'Coverage' fue el comienzo de mostrar mi verdadero yo", dice Moore. "Estaba tan enamorada de la música y quería compartir con todos los jóvenes lo grandiosos que eran Joe Jackson y Todd Rundgren". Aunque para su nuevo álbum, en el cual Moore también colaboró con James Renald y Chantal Kreviazuk, Moore estaba determinada a escribir su propio material. Se convirtió en una demanda no negociable auto impuesta a ella y a todos los que trabajaban o planeaban trabajar con ella. "No estaba dispuesta a cambiar el curso de esta grabación", dice Moore. "Significaba mucho para mí".
Además, el proyecto había comenzado a tomar forma en la mente ambiciosa de Moore, junto con su amplia experiencia como actriz de cine. A medida que empezó a aparecer en películas como 'A Walk to Remember' (2002), la famosa 'Saved' (2005) y la película de Paul Weitz, 'American Dreamz'(2006) y empezó a relacionarse con John Turturro, Michael Stipe, Susan Sarandon, Billy Crudup y mucho más, estas experiencias y relaciones comenzaron a estimular y a sacar a flote ese instinto vital que Moore tenía por la música pop.
"Todo se empezó a conectar con las elecciones que estaba haciendo en las películas", dice Moore. "Como actor uno tiene un control considerable sobre las películas que uno escoge. Si nunca quieres hacer una película de acción, no la tienes que hacer. Si no quieres aparecer desnudos, no tienes que hacerlos. Es caso por caso y proyecto por proyecto. Para mí esto iba mano a mano con mi música. No puedo hacer una película con Diane Keaton, Mia Farrow, Billy Crudup o Tom Wilkinson y luego ir a hacer una grabación en la cual yo, como sustancia creativa, estoy ausente".
Para Moore, esto era cuestión de lógica. "Sabía que quería trabajar con Lori McKenna, Rachael Yamagata y los Weepies. Era lo que la grabación necesitaba ser y en parte es por ello que tomó dos años hacerla. Ha sido un proceso muy interesante y gratificador. Mi cabeza todavía me da muchas vueltas".
En su nuevo álbum, Moore canta - con claridad, convicción y tono renovados - melodías bellamente lúcidas y detalladas que transmiten aspectos esenciales de cómo se siente ser, en palabras muy propias de ella, "una mujer joven tratando de entender la vida y el lugar que ocupa en cosas como el amor, las relaciones, y el desaliento". Moore escribió canciones como "All Good Things" y "Looking Forward to Looking Back" con los Weepies, en colaboraciones que Moore valora a nivel personal y musical. Otras canciones, como "Most of Me", las escribió con McKenna, "Ladies Choice" con Yamagata y la impresionante balada, "Gardenia," con Chantal Kreviazuk, en colaboraciones igualmente exitosas. Todas estas personas estaban creando música que a Moore le encantaba.
"Con todos estos artistas" dice Moore, "era cuestión de descubrir su música y de preguntarme, '¿Por qué no es esto el éxito más grande después del pan rebanado? ¿Por qué Rachael Yamagata no sale en todas las estaciones de radio? ¿Los Weepies no han tenido un álbum top-10? ¿Y qué de la estupenda voz e historias de Lori McKenna? Para mí todo esto era tan maravilloso, asequible, hermoso y creativo".
Moore dice que la diferencia más grande en la colección de canciones de Wild Hope es que esta vez las palabras que canta son propias. Es aquí cuando Mandy Moore habla acerca del arte de escribir canciones con el profundo agradecimiento y la experiencia propias de un profesional: "No hay nada mejor que terminar de escribir una canción y estar feliz con ella, sabiendo que lo logré y que expresa exactamente lo que deseaba expresar".
La grabación abre con una canción sorprendente, "Extraordinary", otra de sus colaboraciones con los Weepies. Fue la última canción que Moore escribió para el álbum. "Es una declaración poderosa", dice ella. "Creo que es tan vulnerable como cualquiera de las canciones en la grabación, pero requiere cierto grado de valentía escribir una canción como esa y no sentir timidez. Soy tímida y muchas veces introvertida, pero 'extraordinaria' es lo que quiero ser – todos los días".



